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Qué hacen los edificios con la plata de las multas

que-hacen-los-edificios-con-la-plata-de-las-multas 23/06/2021

Lo que recolectan varía según el tamaño de las comunidades, entre más grandes, más posibilidades de que alguien rompa las reglas.

Todas las comunidades tienen sus propios reglamentos internos. Por ende, desde el minuto que uno se va a vivir a un edificio, implícitamente, se compromete a cumplir con esas normas. El tema es que muchos no lo hacen y la administración se ve en la obligación de tomar medidas. La idea es lograr una buena convivencia entre los vecinos y por eso, como última instancia, existen las multas.

Carmen Gloria Pérez, fundadora de Propiedad Conectada, quien administra seis edificios en la comuna de Ñuñoa, San Bernardo y Santiago, explica que la Ley de Copropiedad Inmobiliaria en su artículo 7 establece que lo que se recaude por concepto de multas e intereses debe ir a un fondo común de reserva.

“El fondo se crea con la finalidad de tener recursos en caso de reparaciones, certificaciones periódicas o emergencias imprevistas. La ley indica claramente que sólo puede utilizarse para esos ítemes y cualquier otro uso va en contra de la ley. Quien define en qué y cómo gastarlo es el Comité de Administración. En caso de una emergencia, por ejemplo, reparación de equipos de ascensores, calderas, bombas de agua, este fondo es muy útil, siempre y cuando la comunidad cuente con el fondo disponible, ya que así estos gastos extras no impactarán en los gastos comunes de un mes a otro”, explica.

No se puede usar ese dinero para pagar sueldos, por ejemplo. Ese es un ítem que se carga a los gastos comunes.

Lo que se recauda depende mucho del tamaño del condominio.

“En Ñuñoa tengo una comunidad bien pequeña, de 31 departamentos, y recaudamos una multa al mes (1 UF). El 50% de los que residen ahí son arrendatarios que llevan bastante tiempo viviendo en ese lugar. En los edificios de Santiago Centro hay mucha más rotación de inquilinos. Son edificios que superan las 150 unidades. En esos casos pueden llegar a cuatro a cinco multas al mes (4 a 5 UF)”, detalla.

Samuel Zapata, fundador del Grupo Zapata a cargo de seis edificios ubicados en la comuna de Las Condes, San Miguel y Santiago, señala que en sus comunidades sobre los 300 departamentos se puede recolectar por el ítem multa entre $ 100.000 y $ 150.000 al mes; y en los meses de festejos, como diciembre y septiembre, pueden llegar a los $ 200.000. Las más chicas, inferiores a 100 unidades, juntan entre $ 25.000 $ 35.000 al mes.

“Lo que se recaude, va al fondo de reserva, y se usa mayormente para reparaciones de espacios comunes o renovación de mobiliario, siempre está enfocado en las áreas comunes con la intención de que beneficie a la comunidad en general”, enfatiza.

Los nuevos incidentes

La pandemia obligó a mucha gente a quedarse en casa, lo que diversificó las razones por las que se pasan multas en los edificios. Según Pérez, una que repitió bastante fue por el manejo sanitario de mascotas.

“Mucha gente no sale a la calle a pasearlas. Lo hace dentro del mismo edificio. Muchas defecan y orinan en jardines o pasillos y sus tutores no se hacen cargo de limpiar. No está prohibido tener mascotas, pero sí respetar las reglas de la comunidad”, añade.

Otra infracción que se hizo frecuente es dejar objetos en espacios comunes. Lo que más se ha visto, son zapatos en los pasillos y las bicicletas.

“Muchas personas han comprado bicicletas y la dejan en áreas comunes. Si dejan zapatos o bicicletas en los pasillos pueden estar obstruyendo las vías de evacuación. Si hay un incendio o un temblor, esos elementos pueden obstaculizar el paso de las personas”, manifiesta.

Los ruidos molestos ahora no son sólo por fiestas, son por vecinos que se ponen a hacer ejercicios a las 11 de la noche y dejan caer las mancuernas o pesas al suelo.

En el caso de Zapata las que se repiten mucho son las del uso excesivo de horas del estacionamiento de visitas.

“El promedio de multa varía entre los $ 2.000 y $ 5.000 por hora de sobretiempo. La hora establecida de permiso son bajas: desde dos a cuatro horas. Muchas veces las visitas llegan a las 18 horas y se van a la hora del toque de queda”, señala.

Fuente: Lun.cl.cl  / Banyeliz Muñoz  /  Publicada el 16 junio, 2021

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